Publicado por nuestros amigos de Pulso Turístico

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El viaje en avión somete al cuerpo a múltiples cambios que hacen necesario una revisión más detenida de lo que se ingiere. La Posada del Qenti sugiere pautas y propuestas de alimentación.

Viajar es una hermosa experiencia, visit this site ya sea por placer o por trabajo, diagnosis pero es importante tener presente la alimentación previa al viaje y contemplar las reacciones del cuerpo en un vuelo aéreo. Es una situación que se vuelve más compleja para personas con hipertensión, web diabéticas, celíacas u obesas.

“En casi todos los viajes aéreos nuestro organismo presenta síntomas de cansancio, turbidez, hinchazón de piernas y también molestias digestivas. Para anticipar y mejorar estos síntomas durante el trayecto del viaje es recomendable ingerir alimentos sanos sin frituras, sin picantes, preferentemente comidas casera evitar menúes comprados.
Descomponerse a causa de la alimentación es en éste caso un riesgo” aclara la licenciada Sandra Villareal, del área de Nutrición de La Posada del Qenti, M.P. 1138.

Durante el vuelo disminuye la movilidad del tubo digestivo y las secreciones gástricas, asimismo, existe una expansión de gases intestinales, por lo tanto una alimentación liviana dentro del avión, fácil de digerir y que proporcione suficiente hidratación, es lo más adecuado.

“Dado que también hay mayor retención de líquidos, las piernas se sienten pesadas y cansadas es aconsejable beber agua sin gas, baja en sodio, o jugos de frutas u hortalizas. Estas últimas son ricas en potasio y ayudan a eliminar mejor el líquido. Se recomiendan infusiones como el té y hay que evitar el consumo de sal o productos salados. Muchos servicios a bordo ofrecen productos de snack ricos en sodio, galletas, nachos, maníes, las gaseosas también son fuente de sodio” insiste la especialista.

Por otro lado, las variantes en la presión tras el despegue provocan que el aire seco de la cabina reseque las fosas nasales y se adormezca hasta un tercio de las papilas gustativas, dificultando el olfato y el gusto: “por eso no debe agregarse tanta sal y aderezos en los alimentos en el avión” recalca.

Respecto de distensión abdominal y la pesadez estomacal no es pertinente excederse en los consumos a bordo, sobre todo si el vuelo es corto: “Evitar productos con alto contenido en grasa y muy condimentados, entre ellas hoy se encuentra las obleas y alfajores bañados en chocolate , rellenos de cremas , los mantecados y brownies. Sería mejor que las empresas aéreas ampliaran éste tipo de ofertas a mufins, semillas como las almendras peladas o nueces, frutas desecadas, muesli ,turrones de cereales y miel, alfajores de frutas y arroz, que pueden ser consumidos también por diabéticos, obesos o celiacos” puntualiza.

Si el viaje se realiza en horarios propios de comidas principales, la recomendación es más variedad de frutas y verduras, proteínas magras y quesos blandos, como también pastas y cereales con salsa suaves y livianas, desde ya respetando pautas bromatológicas y de adecuación a las circunstancias de cada país y vuelo en particular.

La Posada del Qenti es un lugar en donde los turistas que decidan hospedarse podrán disfrutar de saludables jornadas que proponen desde desayunos naturales, hasta caminatas diarias y una rutina deportiva y nutricional con los senderos más bellos de la provincia de Córdoba como testigo y anfitrión.

Pulso Turístico invitó por medio de un concurso fotográfico y un sorteo resultante de la convocatoria a disfrutar de una estadía en la armonía de la Posada al ganador.