Les dejamos la publicación de la Revista Punto a Punto:

Por estos días La Posada del Qenti está probando lo que es una de sus últimas adquisiciones en materia de tecnología de la salud. Se trata de un tanque de flotación o “cámara de aislamiento sensorial” en los que se vierten 300 kilos de sales Epsom diluidos en 600 litros de agua.

“Es una experiencia que busca emular la densidad del mar Muerto para posibilitar una terapia de relajación. La persona ingresa, clinic se acuesta boca arriba y por la densidad del agua comienza a flotar. La sesión dura unos 50 minutos y se alcanza un nivel de relajación muy alto. Unos 40 minutos en el tanque son similares a unas 4 horas de sueño profundo”, asegura Miguel Cané, manager de la Posada del Qenti.

El equipo es una tecnología de origen nacional pero es uno de los pocos que hay en todo el país (en el Qenti estiman que sólo hay 10 en Argentina) y apunta a posicionar a las terapias de flotación que tuvieron mucha difusión décadas atrás en el exterior. “Es como una gran bañera que se cierra, el agua se mantiene a unos 37º y medio, incluye un sistema de luces subacuática para favorecer la relajación y si la persona lo desea un sistema de audio meditación. Es una experiencia de relajación muy intensa, muy diferente. E ideal para acompañar tratamientos antiestress, anti adicciones o para encarar una rehabilitación muscular”, detalló Cané.

Flotario en La Posada del Qenti!

Fuente: www.papcordoba.com

 

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