La actividad física, sea o no estructurada, se ha convertido en un aspecto muy importante de la vida. Millones de personas alrededor del mundo se ejercitan con regularidad para mejorar su salud y millones más participan en deportes organizados, pero el clima caluroso y húmedo, representa un reto para la capacidad del cuerpo de realizar actividades físicas.

gym en verano

Durante la actividad física, los músculos generan gran cantidad de calor que debe disiparse hacia el ambiente. De lo contrario, ocurrirá un aumento en la temperatura central del cuerpo.

La sudoración es una respuesta fisiológica que intenta limitar el aumento en la temperatura central, colocando agua en la piel para su evaporación. Sin embargo, si esta pérdida de líquido no se compensa con ingesta de fluido, habrá un deterioro en la regulación de la temperatura, el rendimiento y posiblemente la salud. El desafío, por lo tanto, es doble: disipar el exceso de calor hacia el ambiente de manera efectiva y evitar llegar a un estado de hipo hidratación.

Consejos útiles para entrenar ante temperaturas elevadas:

Hidratación: No confíe en la SED

Uno de los principales errores que tenemos al hidratarnos durante el ejercicio, es que nos basamos en la sensación de sed. La sed es un estímulo que se presenta en forma tardía, ya que cuando sentimos sed, ¡ya estamos deshidratados! Así, es importante que empecemos a hidratarnos desde que iniciemos el ejercicio aunque no sintamos sed, ya que de lo contrario, empezaremos a consumir líquido cuando ya tengamos un gran déficit y será muy difícil recuperarlo.

Por otra parte, la sed se puede apagar mucho antes de que hayamos recuperado todo el líquido perdido; sobretodo cuando utilizamos bebidas que son bajas en sodio –como el agua – la sed disminuye al haber una dilución del sodio en la sangre. Además, tan pronto como el primer sorbo de una bebida humedece nuestras bocas, los nervios en la boca envían señales al cerebro para reducir nuestra sensación de sed.

 Importancia del sabor y los electrolitos:

Uno de los aspectos que más influyen en el consumo de líquido durante el ejercicio es el tipo de bebida. En muchas investigaciones se ha observado que si la bebida tiene sabor, las personas consumirán voluntariamente más líquido durante el ejercicio que cuando consumen sólo agua; si además de un sabor agradable, la bebida contiene electrolitos (como el sodio) se estimulará aún más el consumo de líquido. Por lo tanto, busca las bebidas adecuadas para mejorar tu hidratación y si decides consumir sólo agua, recuerda que con esta bebida la sed se apaga más rápido.

Consejos a tener en cuenta

  • Vista ropa holgada, liviana, de colores claros que permita el libre flujo de aire sobre la piel; también telas absorbentes del sudor para mantener la superficie de la piel seca.
  • Nunca se ejercite con ropa o accesorios plásticos, eso no ayuda a reducir la grasa corporal, pero sí hace el ejercicio más difícil y aumenta los problemas relacionados con la termorregulación.
  • Procura llevar a tu sesión de ejercicio una botella de líquido y colócala en un lugar accesible para que puedas beber fácilmente.
  • Bebe pequeñas cantidades más frecuentemente (cada 15 a 20 minutos) para minimizar el malestar estomacal.
  • Por último, considere evitar completamente la actividad física cuando las condiciones sean excepcionalmente calurosas o húmedas. También puede ejercitarse durante las horas más frescas del día.

Dr. Christian Leiva

MP 31.209/1

Director de Centro Médico

La Posada del Qenti

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