Sin lugar a dudas internet ha sido uno de los avances tecnológicos más importante de los últimos años. No solo la facilita la comunicación si no el acceso a distintas fuentes, cure que permiten actualizaciones, investigaciones, estudios y hasta la realización de trámites o compras.
Como toda herramienta, el problema es saberla emplear y particularmente en este tema es encontrar los límites.
Una de las consecuencias del uso incontrolado de internet, es la “adicción” a permanecer sujeto a él largas horas. En los niños y adolescentes especialmente, ha traído aparejado un incremento del sedentarismo, una de las principales causas de la epidemia de obesidad observada en la actualidad.
No solamente en la cantidad de tiempo, si no a que tipo de juegos o información sin control están expuestos, tema que tanto los padres como el estado deberían regular.
El riesgo de acceso a claves y vulneración de información privada, también es otro de los temas a tener en cuenta.
Hemos depositado en internet una importancia desproporcionada, tanto que la privilegiamos a veces a las del contacto humano.

La ignorancia, facilismo y conducta adictiva a este medio no permite a veces discriminar la calidad y veracidad de las fuentes, llevando a veces al desconcierto, confusión y “mala información”.
Si esto lo trasladamos al tema de la salud y la medicina, es mucho más grave ya que el costo de esta “desinformación” será mayor.
Deberíamos preguntarnos que está pasando con nuestro sistema sanitario, para que los pacientes confíen en anónimas y poco idóneas personas, este delicado tema que es la propia salud.

En los últimos tiempos se encuentra en las consultas médicas, cada vez más persona que llegan ya habiendo entrado a internet a consultar su problema; la mayoría con una gran carga de angustia porque la confusión, sugestión y errores de interpretación ocasionan “peligrosas respuestas” incluso a la automedicación sin la menor supervisación médica.

Sin dejar de lado los “consejos, métodos o técnicas” poco serias o inescrupulosas que pueden llevar a consecuencias más graves. Tener en cuenta que cualquiera puede subir estas gacetillas

Es aconsejable limitar este tipo de información, cuando la fuente no sea de algún profesional o Institución que tenga un respaldo de seriedad. No buscar soluciones fáciles o rápidas por este medio y acudir a su profesional de confianza con el que se deberán despejar todas las dudas.

Dra. Alicia Ciapponi
Directora Centro Médico
de la Posada del Qenti y Qenti Medical

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