Un informe difundido por Euromonitor Internacional (consultora dedicada al estudio de consumo) muestra que Argentina es el país de mayor consumo de gaseosas, healing luego siguen Chile, viagra México y Estados Unidos. Otros estudios marcan una fuerte asociación entre el aumento en el consumo de gaseosas y el crecimiento en las cifras de obesidad.

Cada día encontramos gran variedad de gaseosas, disponibles en el mercado en forma de bebidas azucaradas con gas, aguas saborizadas, té para ingerir frío, etc. Todas estas contienen gran cantidad de jarabe de maíz de alta fructuosa ( jmaf ) por lo que el exceso y la ingesta diaria predispone a un extra de calorías que con el tiempo se traducirá en un aumento significativo de peso. Un vaso (200 cc) de estas bebidas, contiene entre 20 a 25 grs. de azúcar ósea entre 4 a 5 sobres de azúcar por vaso que ingerimos.

Si bien la innovación en edulcorantes artificiales ha permitido reducir la ingesta de calorías provenientes de las gaseosas comunes, no debemos olvidar que también contienen sustancias como cafeína, ácido fosfórico, colorantes artificiales, entre otros, que interfieren en la absorción de nutrientes; lo que las hace un alimento de baja calidad nutricional.

Por otro lado consumir este tipo de bebidas disminuye la ingesta de agua, vital para el buen funcionamiento del organismo. Muchas gaseosas se promocionan como “naturales” y no lo son. Que se haya endulzado con un edulcorante natural no significa que no tenga otros ingredientes como por ejemple azúcar, lo que no lo hace un alimento saludable para una persona diabética, es por eso que te sugerimos leas la etiqueta con la información nutricional de las gaseosas; presta mayor atención al contenido en azúcar y compáralo con los gramos de azúcar que tiene un sobre; Ejemplo: si una porción (200 cc) tiene 22 gramos eso es equivalente a 5 sobres de azúcar y a 25 sobres en un litro.

gaseosas

Es muy importante, en épocas de tanto calor, que los niños y adultos mayores (grupos vulnerables) no reemplacen el consumo de agua por el de gaseosas ya que no estas no hidratan como el agua, lo que genera un cuadro de deshidratación.

Elegir este tipo de bebidas solo ocasionalmente, que no sean parte de la alimentación diaria, moderar la ingesta y evitar fomentar a los niños su consumo, seria óptimo. Cuando repetimos una conducta, con el tiempo esta se vuelve hábito, y en el caso del consumo diario de bebidas gaseosas no sería este un hábito saludable.

 

 Lic. Del Boca María Soledad – M.P 1998

Especialista en obesidad y nutrición

La Posada del Qenti

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