En realidad, descongestionar y refrescar la piel, es un paso muy sencillo que puede realizarse en el hogar siempre y cuando no haya habido quemaduras importantes.

Generalmente cuando nos sorprende el sol en el rostro, en el escote, hombros y cuello es necesario recurrir de inmediato a cualquier método que nos aliviane la zona acalorada. Entre los métodos más efectivos, recomendamos aplicar varias compresas de gasa, impregnadas en infusión de manzanilla bien fría, lo que descongestiona en forma lenta, pero refresca de inmediato la zona afectada. También existen geles ricos en vegetales y hierbas, como malva, tilo, caléndula, hamamellis y pepinos, los que se deben aplicar seguido de las compresas, para evitar una inflamación mayor y aportar hidratación a la piel castigada. Para una solución más efectiva desde el gabinete de dermocosmiatría, los pasos son similares pero se los acompaña realizando el drenaje linfático manual, que ayuda a eliminar las toxinas acumuladas en la piel. Es muy frecuente que en la zona del escote se forme un prurito, que no se mejora en muchas horas, si es así se debe consultar al médico.

tomar sol

Posteriormente ya mejorada la afección, se hará una recuperación facial a los fines de restablecer la capa cornea, en la que se aplicará Vitamina C, por la pérdida de la elasticidad, juntamente con antioxidantes como la Vitamina E, también hidratante de alta efectividad y entre otros más, Silicio para restaurar y regenerar nuevos tejidos. Es importante que la persona afectada permanezca en ambientes frescos y que por varias horas no acceda a lugares de calor, como sauna,etc. y por supuesto suspender sus exposiciones al sol.

Posterior a estas quemaduras, se ve afectado el sistema inmunológico de la piel y se presentan distintas alteraciones que necesitan ser atendidas, como por ejemplo, lentigos solares que son manchas pardo amarronadas que aparecen en hombros, cuello, dorso de manos, cara-escote, éstas deben ser controladas, en especial si se obscurecen o cambian de textura. Otras lesiones solares frecuentes son manchas de color blanco nacarado que se ubican en brazos, piernas, cuello y escote, todas adquiridas por las inadecuadas exposiciones solares.

Por último, debemos recordar que es preciso informarse acerca de la forma correcta de tomar sol, los excesos que se cometen en largas exposiciones, los horarios inadecuados, la ignorancia sobre el daño solar acumulativo y la necesidad de protección. De esa manera se puede disfrutar de los beneficios del sol sin que la piel corra peligro.

Noemí Heredia
Dermocosmiatra
La Posada del Qenti

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