Una ola de calor que dejó marcas históricas anuncia un verano donde más que nunca hay que tomar medidas preventivas para evitar los efectos dañinos del calor sobre la salud. “La Posada del Qenti” recomienda las medidas más importantes para tener en cuenta.

El golpe de calor es la situación provocada por el aumento peligroso de la temperatura del cuerpo en un período de tiempo relativamente breve. Esta situación puede llegar a representar una amenaza vital y precisar asistencia médica urgente. Con la llegada del verano y las altas temperaturas asociadas, physician es necesario tener presente una serie de recomendaciones y extremar los cuidados para evitar esta situación.

“El aumento  brusco de la temperatura corporal , capsule denominado hipertermia, puede darse en  situaciones  tales como la  exposición directa al sol o insolación, generalmente relacionado con exposiciones prolongadas  en horarios picos entre las 11h -17 hs  y por  ejercicio o  esfuerzo físico pronunciado estando expuestos a ambientes muy calurosos” explica la Dra. Rosana Viscovig – Médica Nutricionista (MP: 27.742/2  ME: 13.164).

En este último caso, se caracteriza por la pérdida de líquidos y sales  asociado a la no reposición de los mismos, típicos son los que pueden aparecer en los jornaleros o deportistas que no reponen adecuadamente sus pérdidas.

“Cualquier persona puede ser víctima de un golpe de calor, sin embargo se debe tener especial cuidado  con los bebés y niños menores de un año ya que su cuerpo tiene menor capacidad para regular su temperatura, sobre todo cuando presentan fiebre por otras causas o diarrea” indica la especialista. También constituyen un grupo vulnerable las personas con enfermedades crónicas como afecciones cardíacas, renales o neurológicas y que habitualmente toman diuréticos, ya que con el calor se pierden aun más líquidos y electrolitos a través del sudor. “En el caso de los ancianos, la edad avanzada reduce la capacidad para hacer frente a las altas temperaturas, especialmente si se encuentran en lugares poco ventilados” agrega.

Entre los síntomas más importantes para detectar el golpe de calor se encuentran:

  • Náuseas y mareos
  • Sudoración excesiva al principio, con posterior falta de sudor.
  • Enrojecimiento y sequedad de la piel.
  • Fiebre con temperatura corporal de más de 39,4º (llegando hasta los 40 y 41º).
  • Aceleración del ritmo cardíaco con latido débil.
  • Dolor de cabeza.
  • Calambres musculares.
  • Convulsiones.
  • Sensación de agotamiento, cansancio o debilidad.
  • Confusión y desorientación hasta grado mas avanzados de alteración de la consciencia.
  • En el caso de niños pequeños piel enrojecida, caliente y seca, irritabilidad, llanto inconsolable

De encontrarse ante la presencia de una persona que esta sufriendo un golpe de calor, hay que trasladarla en forma inmediata a un sitio fresco a la sombra y colocarle los pies en alto ya que de  continuar al sol la temperatura no descendería e incluso podría subir más. “No intentar dar de  beber líquidos si la persona se encuentra inconsciente –advierte Viscovig – Disminuir la temperatura corporal colocando paños mojados con agua bien fría o hielo en las axilas o ingles. En el caso de que la recuperación no ocurra rápidamente, la temperatura corporal no desciende, presenta pulso débil o se sabe que sufre de enfermedades cardiacas solicitar atención médica de inmediato”.

Hay que recordar que siempre la mejor herramienta es la prevención, por lo tanto es conveniente anticiparse con mínimos cuidados frente a las altas temperaturas en esta estación del año, con medidas que favorezcan los mecanismos de enfriamiento del cuerpo y aseguren además un buen estado de hidratación.

“Es conveniente  aumentar  la ingesta de líquidos a lo largo del día (no consumir alcohol, café, bebidas con cafeína, o gaseosas para reemplazar el agua), consumir alimentos que tengan  alto contenido de agua como son las frutas y verduras, evitar la exposición al sol en exceso y sobre todo en horarios del medio día” recomienda Viscovig.

Por otro lado hay evitar el ejercicio físico intenso en horas o ambientes de calor extremo, llevar ropa ligera que permita la transpiración, el principal mecanismo de refrigeración de nuestro cuerpo. “Hay que anticiparse a la sensación de sed y ofrecer con frecuencia  sobre todo a  niños y ancianos principalmente agua y jugos de frutas naturales” concluye la especialista.

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