Dieta-hipocaloricaEl peso corporal muchas veces es tomado por el común de la gente e incluso por algunos profesionales, remedy como único parámetro de sobrepeso y obesidad como así también a veces como único parámetro de evolución en los tratamientos para adelgazar.

La simple perdida de kilos es el único objetivo a alcanzar en múltiples programas de tratamiento de obesidad, como si el peso corporal fuera algo que podemos controlar a voluntad. Este enfoque, ya harto demostrado que no funciona (ya que tenemos cada vez mayor índices de sobrepeso y obesidad), sigue siendo pregonado muchas veces prometiendo resultados mágicos de perdida de muchos kilos en poco tiempo y sin esfuerzos , ofreciendo dietas imposibles de sostener en el tiempo, a veces incluso riesgosas para la salud por demasiado restrictivas, des balanceadas o que necesariamente inducen a adquirir cierto producto ó “ pócima mágica” que se constituye en la base del tratamiento.

Lo que realmente podremos controlar y modificar son las conductas o hábitos que nos llevaron a aumentar el peso corporal. Si nos proponemos comenzar seriamente un tratamiento tendremos que plantearnos modificar aquello que realmente podremos controlar, aquellas conductas o hábitos que no nos resultaron convenientes y que nos llevaron al aumento progresivo.

La obesidad es una enfermedad metabólica crónica, con un fuerte componente genético, caracterizada por un incremento en el porcentaje de grasa corporal, generalmente acompañado de aumento de peso , generalmente y no siempre ya que podemos presentar obesidad con peso normal como en el caso de la obesidad central o viscero abdominal en donde el peso corporal puede ser el adecuado para la talla , pero la existencia de un aumento de la grasa entre los órganos abdominales genera trastornos metabólicos y cardiovasculares propios de la obesidad enfermedad. Este tipo de distribución grasa es más frecuente en el hombre, pero la mujer puede presentar esta distribución semejante a la del hombre al llegar a la perimenopausia.

El peso corporal es un parámetro global, que incluye no solo la masa grasa sino también la masa magra, esta última incluye varios compartimentos como masa celular (músculos y vísceras), proteínas plasmáticas, líquido extracelular y esqueleto.

El aumento de la masa grasa es la que determina la obesidad, presentando las mismas variaciones con el paso de los años y según el sexo. Aumenta con la edad en ambos sexos, se ubica preferentemente a nivel de glúteos y caderas en el sexo femenino y a nivel central o toracoabdominal en el sexo masculino.

Una de las características del peso corporal es que puede ser muy variable de un día a otro incluso dentro del mismo día , al subirnos a un balanza no solo estamos valorando el contenido graso del organismo sino también la masa magra, el liquido intra y extracelular que pueden sufrir variaciones sobre todo este último. Existen situaciones que pueden hacer que el peso corporal presente variaciones importantes, como la ingesta de alimentos con alto contenido de sodio que generan retención hídrica, la falta de evacuación intestinal , mayor actividad física de la habitualmente realizada, ingesta de algunos fármacos como antiinflamatorios que pueden originar también retención de líquidos al igual que ocurre en los días con mucha humedad, en el premenstruo o aquellas personas con trastornos circulatorios como el síndrome varicoso de los miembros inferiores.

A la hora de evaluar la eficacia de un tratamiento para sobrepeso u obesidad además del peso corporal debemos estar atentos a otros parámetros que nos pueden indicar que estamos haciendo bien las cosas. Entre ellos se incluyen las medidas corporales directamente tomadas con una cinta métrica o notar la ropa más holgada o que necesitamos achicar cintos, o que cuesta menos atarse los zapatos. La mejoría también puede percibirse al realizar la actividad física con mayor capacidad aeróbica y mayor resistencia para la misma, mejorías en el estado de ánimo o lograr un adecuado fitness cardiometabólico, que implica mejorar síntomas clínicos y bioquímicos relacionados con el aumento del tejido graso, por ejemplo la disminución de las cifras de tensión arterial o normalizar parámetros bioquímicos como glucemia o valores de lípidos en sangre.

No conocer estas variaciones que puede presentar el peso corporal conduce al abandono de tratamientos, al uso y abuso de conductas purgativas como laxantes y diuréticos, otras veces a incorporar dietas muy restrictivas en calorías o excesos en la actividad física, todas conductas que terminan generando disbalances metabólicos , relacionados con descensos rápidos pero no sostenibles, reacciones metabólicas de defensa del organismo con mayor sensación de hambre, mayor stress, falta de energía para la actividad física programada, alteración en la composición del descenso de peso, esto último generado por la mayor perdida de masa muscular y agua que de tejido graso, generando un descenso de peso no saludable por la perdida de masa muscular o sarcopenia , que es una de las situaciones que actúan como limitantes para sostener los descensos.

Al conocer todas estas variables con respecto a nuestro peso, tendremos que dejar de poner nuestro esfuerzo en la simple perdida de kilos, sin importar si dicho descenso es o no saludable y concentrarnos más en incorporar cambios progresivos en la forma en que nos alimentamos adoptando una alimentación balanceada, moderada en cantidad, además tratar de ser físicamente más activos en las actividades cotidianas y con actividad física programada que nos agrade para que podamos sostener en el tiempo, de esta manera no solo el descenso de peso será el adecuado y saludable , destinado a modificar la cantidad de tejido graso, sino además podremos ir aprendiendo e incorporando hábitos saludables que son los que en definitiva van permitir el mantenimiento de los descensos alcanzados.

 

 Dra. Viscovig Rosana

Médica especialista en nutrición

MP: 27742/ ME: 13164

La Posada del Qenti