Es indiscutible que todo el mundo envejece, aunque cada uno lo hace de manera diferente, algunos viven más y otros tienen una mejor calidad de vida.
El avance de las ciencias medicas permite que cada vez más personas lleguen a edades avanzadas y aunque aún existen cambios metabólicos y físicos que resultan imposible detener, se han logrado revertir y hacer más lentos muchos otros.
Con el paso del tiempo algunas de las modificaciones corporales que se producen se presentan en:
Composición Corporal:
Después de los 30 años comienza una perdida gradual de masa magra (integrada fundamentalmente por los músculos), y un aumento relativo de la masa grasa del cuerpo debido a un desequilibrio  entre el consumo de energía y el gasto calórico, originado principalmente por un aumento en la ingesta de alimentos, una menor actividad física y una disminución en el metabolismo basal.
El aumento de la masa grasa continúa con la edad a pesar de que el peso corporal total comienza a disminuir después de los 60 años; sin embargo estos cambios mencionados, sumados a otros asociados también a la edad como la osteoporosis, la pérdida de la masa magra y la disminución de la fuerza y la movilidad pueden ser más lentos o incluso revertirse combinando la actividad física regular con una adecuada nutrición.
Talla:
Los hombres alcanzan su máxima talla entre los 25 y 29 años y las mujeres entre los 16 y 29 años; a partir de ese momento  comienza una disminución  gradual en ambos sexos, aunque con mayor velocidad en las mujeres.
Algunas de las causas de dicha disminución en la estatura son: la pérdida de hueso que se produce en las vértebras que se van comprimiendo gradualmente, un aumento progresivo de la cifosis de la columna y la menor elasticidad de los discos cartilaginosos intervertebrales que constituyen entre el 20% y el 30 % de la longitud total de la columna durante la juventud.
Peso:
En los hombres el incremento de peso se produce de manera más significativa hasta alrededor de los 40 años, a partir de allí comienza a disminuir gradualmente hasta los 70 años cuando este proceso se acelera.
En las mujeres dicho aumento se presenta hasta los 45 –50 años cuando el peso se estabiliza y al llegar también a la séptima década comienza a  perderse.
Índice de Masa Corporal (IMC):
Relaciona el peso con la talla y a su vez muestra una correlación relativamente fuerte con  la cantidad de grasa corporal.
El valor del IMC va aumentando con la edad hasta aproximadamente los 65 años, superando esta edad comienza a disminuir.
Masa Ósea:
La pérdida ósea se inicia alrededor de los 40 años y se acentúa con el correr de la edad lo que explica la tendencia a fracturas que suelen presentar los ancianos, particularmente de sexo femenino.
La osteoporosis es uno de los principales cambios que se dan con la edad en la composición corporal y se interpreta como un signo característico del envejecimiento.
Flexibilidad y Articulaciones:
A medida que avanza la edad comienza un progresivo deterioro de la flexibilidad como consecuencia de la falta de ejercitación, deterioro de las estructuras articulares y daño progresivo de las fibras de colágeno; mientras el movimiento articular va disminuyendo producto de enfermedades degenerativas, inactividad o por combinación de algunos de los factores mencionados.
Fuerza y Resistencia Muscular:
La máxima fuerza muscular se logra entre los 20 y los 30 años, se mantiene hasta los 60 y posteriormente disminuye de forma progresiva con la edad.
La pérdida de la fuerza es atribuida a la pérdida de las fibras musculares que constituyen la masa muscular; esta pérdida no es uniforme en lo que respecta a los grupos musculares ya que disminuye más rápidamente la fuerza de los miembros inferiores que los de la porción superior del cuerpo.
Función Inmune:
El envejecimiento está relacionado con los cambios adversos en la función inmune; algunas de las causas que pueden producir estos cambios son la reducción de la actividad física habitual, una inadecuada o deficiente alimentación, tabaquismo, enfermedades crónicas y factores psicológicos como la depresión del estado de humor.
Piel:
Con la vejez la piel que perdió hidratación y elasticidad, se arruga, adelgaza, se torna quebradiza y se lesiona con facilidad.
Es importante tener conocimiento de las modificaciones corporales que ocurren con el paso de los años para saber que nunca es tarde para comenzar a recibir los beneficios de la actividad física en conjunto con una adecuada nutrición para hacer más lentos los posibles deterioros, e inclusive revertir alguno de ellos, ya que una composición corporal saludable pone de manifiesto beneficios desde el punto de vista físico y metabólico, y una buena aptitud física nos permite disfrutar más plenamente y con mayor independencia de la vida hasta edades avanzadas.
Informe de:
Andrea Vaccaro
Lic. en Nutrición
LA POSADA DEL QENTI
M.P: 1875

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