Anunciamos la Gran Ganadora del sorteo del Día de la Madre!

Nos complace anunciar que tenemos una ganadora entre todos los que respondieron las preguntas en nuestra página de Facebook!

En esta oportunidad la afortunada fue Stella Maris Puzzolo (facebook.com/stellamaris.puzzolo), and  quien se hizo acreedora de 2 días y 2 noches para dos personas en La Posada, bajo la siguiente descripción:

  • Gatronomía: Desayuno.
  • Actividades Recreativas y Deportes: Gimnasio equipado con la más moderna tecnología, cancha de tenis, volley, piscina y jacuzzi climatizados, gimnasia acuática , gimnasia relajante, clases de tango y salsa, caminatas, trekking, divideoteca.
  • Talleres de Salud: charlas médicas, de actividad física, de ansiedad, de nutrición, etc.
  • Actividades recreativas nocturnas: Clases de tango y salsa, taller musical, noche de cine, noche de juegos, noche sorpresa y más recreaciones, las que varían según cada día de la semana.

La validez de la misma es de 360 días desde la fecha. No válido para fines de semanas largos, feriados y vacaciones. Este premio no se superpone con otras promociones.

Stella, para hacer efectivo tu premio, contactate a laposada@qenti.com o llamanos al 03541 495715, te esperamos!

A los demás, quédense atentos, vayan acomodando sus agendas para venir, por que estaremos lanzando programas especiales para lo que resta del 2012!

Mujeres: se animan a más pero ¿ganan en salud?

En los últimos tiempos la mujer ha realizado cambios fundamentales dentro de su protagonismo como género en la sociedad. Ahora, sildenafil ¿eso significa que han ganado? Los peligros de cumplir múltiples roles para la salud.

“Hay múltiples disquisiciones que podríamos tener en cuenta según lo que consideremos como “ganar” o “perder”, pero es indudable que la mujer de hoy está inserta de otra manera en la sociedad” se cuestiona Alicia Ciapponi, Cardióloga de La Posada del Qenti Medical Spa & Resort .

Si de algo no hay dudas es de que la mujer comenzó a “animarse” a estar presente dentro de distintos ámbitos como los profesionales, directivos, políticos, empresariales, investigación, culturales, etc. Demostró su capacidad no sólo intelectual, sino que aportó la sensibilidad, practicidad y capacidad organizativa que la caracteriza como género.

Esta multiplicidad de roles y el desgaste que esto genera, trae aparejado distress, agotamiento y falta de cuidados personales en cuanto a la salud, sumado a hábitos poco saludables como el fumar, poco descanso, mala alimentación y escasa actividad física.

“La patología cardiovascular, es la principal causa de mortalidad en el mundo. Las estadísticas muestran que la cantidad de mujeres con eventos y complicaciones de esta etiología, son cada vez más frecuentes y a edades más tempranas” indica.

Si bien la mayor parte de las personas tienen como principal causa de muerte en la mujer al cáncer de mama o útero, las estadísticas reflejan que sólo es el 6%. Sin embargo la patología cardiovascular alcanza al 60% especialmente en la peri menopausia.

Los factores de riesgo

“Sabemos que la base de la enfermedad vascular y marcadores de su desarrollo, son los factores de riesgo. De ellos debemos destacar: hipertensión arterial, diabetes, obesidad, dislipemia, tabaquismo, sedentarismo y stress” puntualiza.

En la mayoría de ellos la base genética está presente, pero en un bajo porcentaje. Los verdaderos “moduladores” son los hábitos de vida.

“La obesidad comienza a presentarse como una verdadera “pandemia” debido a la mala calidad y cantidad de alimentos, el porcentaje de hipertensión, diabetes, dislipemias y sedentarismo también en forma secundaria a este trastorno metabólico, comienzan a incrementarse. Se potencia con el sedentarismo (menos tiempo libre, tecnología, sociedad computarizada, etc.) y fundamentalmente con el stress” comenta.

Lo peligroso del distress es la pérdida del equilibrio entre nuestras defensas y las agresiones sufridas. “Es el menos considerado en la actualidad dentro de la interpretación cientificista. Sin embargo creo que es una de las primeras causas en la sociedad de hoy, para iniciar esta cascada de factores negativos para la salud, teniendo en cuenta lo “sistemático” e integral que es nuestro organismo. El disparo psico-neuro-endócrino de alteraciones que traerán como consecuencia la aparición de uno o más disfunciones y patologías” subraya.

La estrategia eficaz y eficiente para bajar estas estadísticas es el control de los factores de riesgo y lograr buenos hábitos de vida sin embargo, es necesario empezar a considerar que los métodos usados no son los correctos y que los costos beneficios actuales en salud así lo demuestran.

En definitiva, las mujeres, en su opinión, han comenzado a cambiar. “Estamos andando. Quedan muchas cosas aún (discriminación, postergación, violencia, etc). En este cambio también los hombres tienen un lugar importante. Ambos deben acomodarse en un plano de igualdad en el que se “comparten responsabilidades” y la tarea es con deberes y oportunidades similares, sin competencias” concluye.

 

Dra. Alicia Ciapponi

MP: 12675

Cardióloga

La Posada del Qenti Medical Spa & Resort

Estar más sanos, vivir más seguros

Abordaje interdisciplinario. Cinco especialistas hablaron sobre la seguridad humana desde la perspectiva de la salud. Hicieron hincapié en la necesidad del autocuidado.

La salud como factor fundamental para la calidad de vida de las personas y la seguridad humana. Ese fue el concepto inspirador de una mesa redonda en la que participaron el cardiólogo Raúl Breglia, shop el especialista en Salud Pública Carlos Gatti, website like this la licenciada en Enfermería Cristina Cometto, el ginecólogo y jefe del Servicio de Ginecología Héctor Ferreyra y el infectólogo Alberto Daín, en la Universidad Blas Pascal, en el marco de una cátedra que la Unesco otorgó al centro de estudios.

El abordaje de la seguridad humana desde la salud tiene su historia, según explicó en la apertura del encuentro Alberto Ferral, secretario de Extensión y Relaciones Instituciones de la Universidad. “En 1989, la Unesco hizo su primera apreciación sobre seguridad humana desde el punto de vista cultural y educativo. Diez años después apareció el concepto de seguridad humana como factor fundamental para la calidad de vida de las personas”, ilustró.

Desde el enfoque de la cardiología, Breglia destacó el impacto social de patologías y factores de riesgo hoy extendidos en la sociedad, como la obesidad, la diabetes, la hipertensión arterial (HTA) y el tabaquismo.

Destacó que los cuatro tienen puntos comunes. “Durante mucho tiempo no causan malestar, dolor, ni otras molestias y, por lo tanto, no conducen a prevenir ni tomar medidas, pero con el tiempo acarrean problemas de gravedad”, manifestó, y agregó que el autocuidado es fundamental.

Breglia recordó que la obesidad se ha convertido en el principal problema de salud pública, ya que afecta a 1000 millones de personas en todo el mundo. Y señaló que, como consecuencia del sobrepeso y los malos hábitos, la diabetes aumenta drásticamente en todo el planeta. Lo mismo en relación con la HTA, que se cobra la vida de 50 mil argentinos por año. “No es necesario que estos pacientes lleguen a amputaciones, problemas en sus ojos o infartos, sino que es necesario educar en el autocuidado”, enfatizó. Y destacó el rol de los propios pacientes en la preservación de su salud y su calidad de vida: “prevenir y, en caso de estar enfermos, controlarse, es vivir más seguros”.

En esa línea, Gatti subrayó: “alcanzar la salud es un trabajo, un deseo, una esperanza y también es una búsqueda”.

Destacó que los niños que no acceden a la escuela, los adultos mayores que se encuentran convulsionados por los problemas políticos, por citar algunos ejemplos, son indicadores sociales de inseguridad humana; y también mencionó cuestiones más específicas, como la seguridad frente a accidentes de trabajo y la importancia de la vacunación.

Dijo, además, que es necesario “unificar las acciones del Estado para que la seguridad humana llegue hasta la última persona”.

A su turno, Cometto manifestó que la seguridad humana es la ausencia de temor y de carencias. “Es dignidad, médula de la vida de todas las personas”, graficó y consideró que la autoestima, la autorrealización, la autonomía, la inclusión y la participación social son factores fundamentales para lograr la salud y el bienestar del individuo y su comunidad.

La salud en la mujer. Ferreyra se concentró en la protección de la seguridad humana de la mujer y, por un lado, recalcó que es necesario “incentivar una correcta salud sexual y reproductiva”. “Todas las personas deben tener una vida sexual segura y poder elegir cuándo y cómo tener su reproducción”, añadió.

También hizo hincapié en la prevención de los dos cánceres más frecuentes en la mujer, que son el de mama en primer lugar y, luego, el de cuello uterino. En cuanto a este último, sostuvo que el papanicolaou fue el primer paradigma de prevención secundaria y destacó la iniciativa del gobierno nacional de vacunar contra el HPV a todas las niñas de 11 años.

El cáncer de mama, en cambio, empieza a aparecer en la edad madura, por lo que todas las mujeres deben hacerse rigurosamente mamografías de control. “El ginecólogo tiene una obligación educativa”, recordó.

Enfermedades de la pobreza. Al final de la charla, Alberto Daín se refirió a la pobreza como un factor básico de la inseguridad humana y escenario para el desarrollo de patologías. Y describió: “Las enfermedades infecciosas son los centinelas de la civilización, son una marca de la calidad de vida de una población”.

“Algunos de los factores de la pobreza que dan lugar al desarrollo de enfermedades infecciosas son la venta de leche no pasteurizada, que llegó a ocurrir en Argentina, la falta de acceso al agua potable, mala higiene corporal, mala alimentación, desnutrición, hacinamiento, ignorancia, analfabetismo, venta ambulante de alimentos no controlada, falta de drogas y vacunas, mala formación médica y promiscuidad sexual, entre otras”, indicó.

Todos los especialistas coincidieron en que seguridad humana no significa sólo pensar en la seguridad frente a hechos de violencia, sino de una manera mucho más integral y diversa. En este sentido, Gatti destacó una frase de la médica cordobesa Mirta Roses, directora de la Organización Panamericana de la Salud: “La seguridad humana se expresa en un niño que no muere, una enfermedad que no se disemina, un empleo que no se elimina, una división étnica que no explota en violencia, un disidente que no es silenciado. La seguridad humana no es una preocupación por las armas, es una preocupación por la vida y por la dignidad humanas”.

Fuente: www.lavoz.com.ar

Obesidad: la epidemia del siglo 21

La cirugía cumple un rol clave en el tratamiento del obeso mórbido, more about pero es un eslabón más de la cadena en la que están los miembros de un equipo multidisciplinario.

La obesidad puede ser definida como una enfermedad crónica, approved epidémica, metabólica, de origen multifactorial; caracterizada por un exceso de grasa corporal, cuya magnitud y distribución condicionan la salud del paciente.

Ya desde la antigua Grecia, se conocían algunos efectos de esta enfermedad, Hipócrates asoció la obesidad con la muerte súbita hace más de 2000 años.

La obesidad incrementa los riesgos de tener enfermedades asociadas como la hipertensión arterial, diabetes tipo 2, neoplasias, trastornos psicológicos, depresión, pérdida de la autoestima etcétera. Esta enfermedad está determinada por factores genéticos y del medio ambiente. Comienza actualmente desde la niñez por los malos hábitos alimenticios, comidas chatarras, falta de gasto calórico, poca actividad física, escasas horas de deportes, debido a la comodidad de esta época, por ejemplo, el uso del control remoto en la TV, Play Station, etcétera

En cerca del 30% de los niños afectados, ambos padres también lo son. El riesgo es cuatro veces mayor si uno de sus padres es obeso y sube a ocho si ambos lo son.

En 2004, la Organización Mundial de la Salud declaró a la obesidad como la “epidemia del siglo XXI” (Resolución WHA 57.17) y estimó que en 2015 habrá en el mundo 2.300 millones de adultos con sobrepeso y más de 700 millones serán obesos.

¿Cómo se mide? Mediante la determinación del índice de masa corporal (I.M.C. = peso / estatura al cuadrado).

Entre 18 y 25 de IMC se considera peso normal, más de 40, se considera obeso mórbido –es decir, con riesgo muy aumentado de tener complicaciones cardiovasculares–, metabólicas, osteo-articulares, etcétera.

Se estima que en la provincia entre el 1% y el 3% de los habitantes son obesos mórbidos y es a estos pacientes a los que se los debe considerar como candidatos a ser intervenidos quirúrgicamente. La cirugía cumple un rol muy importante en el tratamiento del obeso mórbido, pero es un eslabón más de la cadena que cumplen el resto de los integrantes de un equipo multidisciplinario (clínicos, endocrinólogos, psicólogos, nutricionistas, fisioterapeutas, profesores de educación física).

La cirugía bariátrica garantiza la pérdida de peso, revierte la mayoría de las enfermedades asociadas, prolonga la expectativa de vida, recupera la autoestima, la reinserción social y laboral.

En 2004 en el Hospital Córdoba se creó el primer Programa de Cirugía Bariátrica en una institución pública del país, reconocida ministerialmente para atender en forma gratuita a pacientes carenciados y sin cobertura médica; actualmente continúa prestando asistencia con técnicas desarrolladas a nivel Internacional; como el by- pass gástrico, la gastrectomía vertical en manga por vía laparoscópica; dependiendo de la Sección Cirugía Bariátrica del Servicio de Cirugía General.

En 2007 y por decreto ley 26396 fue considerada a nivel nacional como una enfermedad. Y en 2009 se dictó la ley de trastornos alimenticios. En 2005, el Apross (la obra social de los empleados públicos) fue pionera en abordar la cobertura de esta enfermedad en pacientes obesos mórbidos y cubrir la práctica quirúrgica con grupos multidisciplinarios. Recientemente instauró un programa que abarca a todos los pacientes –desde aquellos con sobrepeso hasta los obesos graves–, haciendo hincapié en la prevención, promoción y tratamiento integral.

En síntesis, puedo decir que hoy se puede ayudar a estos pacientes en forma segura dentro de un Programa de Cirugía Bariátrica y que la indicación de cirugía debe ser tomada por un grupo multidisciplinario.

Pero el mejor tratamiento “es la prevención”, estimular la práctica de deportes, caminatas, comer alimentos sanos.

Hoy, en nuestra provincia, todos los pacientes, con o sin cobertura, pueden ser tratados.

 

Fuente: www.lavoz.com.ar

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